Arranca la primavera y con ella la pregunta de siempre: ¿qué se va a usar este año? Fuimos a espiar las pasarelas de la Semana de la Moda de Buenos Aires, cruzamos lo que vimos con lo que de verdad se pone una para ir a laburar, a un cumpleaños o a tomar algo, y armamos esta guía sin humo.
Cinco tendencias que vas a ver por todos lados esta temporada, y —lo más importante— cómo llevarlas sin disfrazarte. Spoiler: casi todas ya las tenés medio resueltas en tu placard.
1. Crochet y tejido artesanal
La prenda tejida a mano dejó de ser "de la abuela" hace rato. El crochet vuelve cada verano porque tiene eso que ninguna prenda industrial logra: se nota que alguien la hizo. Un chaleco de crochet arriba de una musculosa lisa o de una camisa es el truco más fácil para que un look básico parezca pensado.
2. Transparencias, pero de día
Las blusas livianas y vaporosas son la manera más elegante de bancarse el calor. El secreto para que no sea "de noche" es la naturalidad: una blusa semitransparente con una musculosa abajo y un jean, y listo. Sofisticado sin esfuerzo.
3. Siluetas relajadas
Se terminó la época de la ropa que aprieta. Esta temporada manda lo holgado: pantalones amplios, de caída, que se usan tanto con zapatillas a la mañana como con una sandalia a la tarde. El lino es el material del verano porque respira y queda bien hasta arrugado.
4. Tonos suaves y naturales
Después de temporadas de colores estridentes, vuelve la calma: crudos, arenas, verdes apagados, toda la paleta que combina con todo y no cansa. Un vestido de lino en un tono neutro es de esas prendas que te ponés sin pensar y siempre está bien.
5. El pañuelo, el accesorio del verano
Es lo que más se vio en las pasarelas y lo más fácil de sumar: un pañuelo cambia un look entero. Al cuello, en la cartera, atado a la muñeca o incluso en el pelo. Ocupa nada, cuesta poco y es de esas cosas que una usa hasta el cansancio.
¿Cuáles se quedan?
Si nos preguntás, las que llegaron para quedarse son las siluetas relajadas y los tonos naturales: no son moda pasajera, son una forma de vestirse más cómoda y más real que ya no tiene vuelta atrás. Las transparencias y el crochet van y vienen, pero este verano están fuertes. El pañuelo, apostá: es la inversión más chica con más rendimiento.
Todo esto ya está entrando en la nueva colección. Date una vuelta y armá tu primavera con tiempo.
